Por su insistencia en que es víctima de “un complot” y de que se maquina un “fraude electoral” para arrebatarle la presidencia, el candidato republicano Donald Trump es una amenaza directa a la democracia de Estados Unidos, alertó la abanderada demócrata Hillary Rodham Clinton.

Durante un evento de campaña en Manchester, Nueva Hampshire, Clinton atacó a su contrincante por negarse a aceptar el resultado de las elecciones presidenciales del martes 8 de noviembre, a menos que los comicios le sean favorables.

“Dijo algo verdaderamente horrible, es el la primera persona en buscar la presidencia, republicano o demócrata, que rechaza decir si respetará el resultado de esta elección”, advirtió la exsecretaria de Estado. “Eso es una amenaza directa a nuestra democracia. Ni siquiera voy a intentar decirlo de otra forma, porque es eso, una amenaza”, subrayó la candidata presidencial demócrata.

Con la mayoría de las encuestas sobre la tendencia electoral a su favor, algunas hasta con 17% de ventaja sobre Trump, Clinton arrancó la penúltima semana de proselitismo más concentrada en promover las políticas de su partido que su apuesta para ocupar el cargo que ganó su marido (Bill Clinton) hace 22 años.

Este fin de semana los jefes de campaña de la también exprimera dama anunciaron que la candidata presidencial haría proselitismo a favor de sus correligionarios partidistas que buscan arrebatar a los republicanos el control representativo del Congreso federal.

Las encuestas sobre la tendencia electoral que auguran una apabullante derrota de Trump en los comicios presidenciales, sostienen que el candidato republicano ha puesto en riesgo a su partido de perder el control representativo en la Cámara de Senadores, y reducir la ventaja que tiene en la de Representantes frente a los demócratas.

“Toda esa habladuría de elecciones que están siendo arregladas, tratando de provocar a la gente que lo apoya, es una amenaza directa a nuestra democracia”, insistió Clinton en su evento de campaña en Nueva Hampshire.

Precisamente la intransigencia de Trump a reconocer el resultado de las elecciones, si le son adversas, es lo que abrió la puerta al Partido Demócrata para si no recuperar el control del Congreso federal, por lo menos reducir significativamente el número de las curules en ambas Cámaras.

Clinton, más que criticar a Trump en el evento de campaña, se dedicó a exponer los detalles de programas económicos, sociales, de educación, de política exterior, de inversiones y comercio que integran la plataforma política del Partido Demócrata; además, enfatizó brevemente que la posición de Trump es inaceptable para una sociedad como la de Estados Unidos.

“Como secretaria de Estado viajé a 112 países, fui a naciones donde encarcelan a la gente por ser oponentes políticos del gobierno, donde hay exiliados, donde son asesinados. Yo tomo esto con mucha seriedad, y para mí la transferencia pacífica del poder es una de las cosas que hacen grande a nuestra nación, algo que no podemos perder y ni siquiera dudarlo”, acotó Clinton.

Por su parte Trump, quien llevó a cabo varios actos de campaña en Saint Agustine, Florida, retomó su argumento de hacerse la víctima de una conspiración en su contra para negarle la presidencia.

“Tenemos que arreglar al país, tenemos que arreglar al país, el hecho de que el sistema político de Washington quiera parar nuestra campaña es una prueba más de que ésta representa un cambio que llega solamente una vez en la vida”, justificó el candidato presidencial republicano.

Trump habló de las votaciones adelantadas que ya se llevan a cabo en varios estados del país, y aseguró que él va al frente de los comicios en Ohio, Iowa y Carolina del Norte, aun cuando no existen evidencias de ello. La Comisión Nacional Electoral de Estados Unidos prohíbe dar a conocer los avances o el número de sufragios emitidos a favor de los candidatos presidenciales en las elecciones adelantadas, hasta que concluyan los comicios generales del martes 8 de noviembre.

“La mejor evidencia de que nuestro sistema está amañado, es que a Hillary Clinton, pese a sus muchos crímenes, se le haya permitido buscar la presidencia”, acusó Trump, al tiempo de que sus seguidores en al evento gritaban “enciérrenla, enciérrenla”.

“Uno de los momentos más tristes de la historia de nuestro país fue cuando el liderazgo del FBI y del Departamento de Justicia condonaron a Clinton los crímenes que cometió”, remató Trump.