El jefe del MI5, Andrew Parker, señala que Rusia tiene una política exterior cada vez más agresiva

LONDRES, INGLATERRA (02/NOV/2016).- Rusia representa una amenaza para la estabilidad del Reino Unido, por lo que el gobierno británico estaría utilizando todos los recursos a su disposición, advirtió el jefe de los servicios de inteligencia (MI5), Andrew Parker.

En una entrevista que concedió al diario británico The Guardian, la primera que otorga un director general del MI5 en más de 100 años de historia, Parker señaló que la acción encubierta de otros países es una amenaza creciente, en particular la de Rusia.

“Está utilizando toda una gama de organismos del Estado y poderes para incentivar una política exterior cada vez más agresiva -que involucra propaganda, espionaje, subversión y amenaza cibernética-“, alertó el jefe del MI5.

Agregó que Rusia está trabajando en toda Europa y en el Reino Unido como una amenaza creciente, en particular a través de ataques cibernéticos.

“Rusia crecientemente parece estar definiéndose como una oposición a Occidente. Puedes ver las actividades de Rusia en Ucrania y Siria. Pero hay un gran volumen de amenaza cibernética. Rusia ha sido una amenaza encubierta por décadas”, dijo Parker.

El gobierno ruso se apresuró a negar las declaraciones de Parker al afirmar que “sus palabras no corresponden a la realidad”.

En declaraciones este martes el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, señaló que las declaraciones son infundadas.

“Hasta que alguien presente pruebas, vamos a considerar esas declaraciones infundadas y sin sustento”, aseguró el portavoz de la residencia oficial del presidente de Rusia, Vladimir Putin.

En tanto, la embajada de Rusia en Londres publicó en las redes sociales que es “triste ver a un profesional atrapado en su propia propaganda” en alusión al director general del MI5.

A un lado aparece el póster de la película “The Russians are coming” (1966) que cuenta la historia de un submarino atrapado en costas de Estados Unidos durante la Guerra Fría y la paranoia de los habitantes de un pueblo costero de Massachusetts que temen una invasión rusa.