01 de noviembre, 2016 — El Secretario General de la ONU, Ban Ki-moon, manifestó su disgusto por los resultados de una investigación independiente que le fueron entregados hoy, sobre la violencia ocurrida en Juba, la capital de Sudán del Sur, en julio pasado.

La pesquisa, realizada por un grupo de expertos liderados por el general de división en retiro Patrick Cammaert, de Holanda, evaluó los disturbios entre las dos facciones del gobierno sursudanés y la respuesta de la Misión de la ONU en ese país (UNMISS) ante los actos de violencia sexual ocurridos dentro y en los alrededores de los Centros de Protección de Civiles en el complejo de la ONU y en el Hotel Terrain.

Stephane Dujarric, portavoz de Naciones Unidas, señaló en su encuentro diario con la prensa que la investigación reveló que la UNMISS no respondió de manera efectiva a la violencia “por falta de liderazgo, de preparación y de integración entre sus componentes”.

“También arrojó que las disposiciones de control y mando fueron inadecuadas y que los casos azules mantuvieron una posición de evitar riesgos”, dijo el portavoz.

Dujarric añadió que Ban reiteró su indignación por los actos de violencia cometidos en la capital sursudanesa y por la traición de muchos de los dirigentes del país a su pueblo.

Asimismo, reconoció que la UNMISS ha salvado a cientos de miles de vidas durante los últimos tres años, y encomió al personal de la Misión por su dedicación. No obstante, expresó alarma ante las graves deficiencias identificadas por la investigación y por el hallazgo de que ésta no cumplió plenamente con su mandato de proteger a los civiles y al personal de las Naciones Unidas durante los combates.

Ban, dijo el portavoz, adoptará todas las medidas necesarias que conduzcan a que la UNMISS proteja a los civiles de Sudán del Sur de manera más efectiva, incluyendo una mayor rendición de cuentas de su liderazgo civil y uniformado.

Según la investigación, durante los tres días de combates en Juba murieron al menos 73 personas, incluidos 20 desplazados de los Centros de Protección a Civiles y dos cascos azules.

Además, 182 edificios del complejo de la ONU fueron atacados con balas, morteros y granadas.

Centro de Noticias ONU