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Por Mercedes López

México, DF. 4 de septiembre de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- ¿Te gustaría formar parte de la comunidad Booktuber y tener tu propio canal? Entonces esta información te interesa.

El Fondo de Cultura Económica (FCE) en conjunto con la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) lanzó el Primer Concurso Internacional de Booktubers, donde podrán participar niños y jóvenes hispanohablantes de cualquier parte del mundo, para compartir sus experiencias con los libros y así presentar sus video reseñas.

Este primer concurso se realiza en el marco de los 81 años de esta casa editorial, la cual tiene como objetivo fomentar el gusto por la lectura entre la población infantil y juvenil, además de celebrar los 25 años de la colección A la Orilla del Viento.

“Todos sabemos cómo los niños y jóvenes se comunican a través de videos que ellos mismos hacen, y esto ha generado nuevas formas de leer, de acceder al conocimiento, de reseñar y, como es el caso de los booktubers, de recomendar. Por lo que para nosotros es importante dar continuidad al primer Booktuber Fest y cumplir con la función del Fondo que es el fomento a la lectura”, destacó el director del FCE, José Carreño Carlón.

Resaltó la importancia que tiene esta nueva generación de lectores y comunicadores, ya que encontraron en la plataforma digital una nueva forma de comunicarse y de esta manera dirigirse a otros adolescentes como ellos, quienes escuchan sus opiniones y las toman en cuenta para lo que van a reseñar.

La convocatoria está abierta para que se inscriban los niños de 9 a 11 años en la categoría A, quienes podrán seleccionar uno de los cuatro títulos para hacer su video reseña: Cuando las panteras no eran negras de Fabio Morábito, Alguien en la ventana de Mónica Brozon, De domingo a lunes de Francisco Hinojosa y El Hombre que fue un mapa de Ignacio Padilla.

En la categoría B se podrán inscribir los jóvenes de 12 y 15 años, y los títulos a elegir son: La mala del cuento de Vivian Mansour, Buenas noches, Laika de Martha Riva Palacio, Fernanda y los mundos secretos de Ricardo Chávez Castañeda y La sed de la mariposa de Agustín Cadena.  

¿Cómo participar?

Los interesados deberán comprar la obra en la librería virtual del FCE. Una vez que hayan terminado la lectura, deberán grabar un video máximo de 3 minutos, en el cual darán su opinión sobre ¿qué les pareció?, ¿les gustó?, ¿le cambiarían algo?, ¿les recuerda a alguien?

El video puede ser grabado con celular, tableta o computadora. El nombre del video debe contener el hashtag #LeoyCompartoFCE + título del libro que hayas elegido: #LeoyCompartoFCE “Título del libro”. Una vez que realizaste estos pasos lo tienes que subir al canal de YouTube.

Cada participante deberá ser registrado en la página del FCE por un adulto responsable.

Checa las bases de la convocatoria aquí.

Para dudas o más detalles de la convocatoria pueden comunicarse a las oficinas del Fondo de Cultura Económica en el teléfono 5449-1800; o mandar un correo electrónico a: Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. y Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo..

¿Qué es un booktuber?

De acuerdo con la página web Diccionario de BookTubers en español, un BookTube proviene de las palabras book ("libro" en inglés) y Tube (por YouTube, que es el portal de Internet donde los usuarios suben y comparten videos).

Un BookTube es una comunidad en YouTube donde personas de diferentes edades —principalmente jóvenes— suben videos y hablan acerca de libros, comparten sus ideas, comentan sobre lo que les gustó, expresan sus opiniones, descubren nuevos libros e interactúan con otros jóvenes a través de la red. Por lo tanto, un booktuber es un miembro de esta comunidad.

Por Verenise Sánchez

México, DF. 5 de septiembre de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- En una metrópoli tan grande y poblada como la Ciudad de México y su zona conurbada, en donde a diario transitan por sus calles más de 20 millones de personas, la correcta señalización vial se vuelve indispensable para una movilidad más ágil y segura, indicó Santiago Osnaya Baltierra, especialista en señalización.

En entrevista durante el Seminario Internacional Tendencias de las Metrópolis en un Mundo Dinámico, organizado por el Centro Interdisciplinario de Estudios Metropolitanos (Centromet), destacó que una mala señalización vial puede generar caos y accidentes.

De acuerdo con el Informe sobre la situación mundial de la seguridad vial realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), México es el séptimo país en donde se registran más accidentes viales.

En el país más de 24 mil personas fallecen al año por esta causa, 40 mil quedan con discapacidad permanente y más de 750 mil son gravemente lesionadas, reporta dicho estudio.

Si bien los accidentes son multifactoriales, es decir, pueden ser por exceso de velocidad, ingerir bebidas alcohólicas, hablar o utilizar el celular, se ha visto que una mala señalética vial es determinante, subrayó Osnaya Baltierra.

En los 20 cruceros donde se registran más accidentes viales en la ciudad de México, todos tienen en común que la señalización está mal empleada, indicó el especialista, quien actualmente realiza un doctorado en la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) unidad Xochimilco.

Detalló que como parte de su investigación de doctorado se dio a la tarea de hacer un estudio de campo para analizar —con una metodología semiótica— la señalización de los 20 cruceros más peligrosos del Distrito Federal.

“Los primeros resultados arrojan que la señalización está siendo mal entendida, no se está comprendiendo que las señales son parte de un código y en un código cada uno de los elementos actúa de manera conjunta, es decir, están relacionados unos con otros para producir un significado”.

Explicó que dentro de este conjunto de señales viales están los semáforos, las cebras y las señales de paso de peatones y bicicletas. “Estos signos viales deben estar unidos sintácticamente para que el usuario pueda hacer una interpretación correcta del mensaje que le va a proporcionar un cruce seguro en las vialidades”.

Subrayó que el problema de estos señalamientos no radica en que estén mal diseñados, sino que están mal aplicados, ya que hay ausencia, o bien, hay doble señalización.

“Por ejemplo, en el crucero de Eje Lázaro Cárdenas y Doctor Río de la Loza hay ausencia de señal, y aunque es un lugar donde está prohibido el paso de peatones y no deben existir señalamientos para el cruce peatonal, se genera una confusión porque como en los demás puntos de este crucero hay ausencia de señalamientos, los peatones creen que en ese punto también se omitió la señal, entonces se atraviesan sin saber que es el lugar más inseguro para ellos porque hay muchas vueltas continuas y los carros pasan a alta velocidad”.

Indicó que otro crucero peligroso es la intersección de Insurgentes Norte y avenida México-Tacuba. “Aquí una de las disfunciones es que había trayectorias que la gente utilizaba de manera cotidiana, pero con la llegada del metrobús se cambiaron las trayectorias y se colocó señalización nueva; sin embargo, nunca se retiró la señalización anterior, de tal manera que se genera un envío de mensajes contradictorios”.

La omisión de señalética y las contradicciones de mensajes generan incertidumbre en los usuarios y ante ello cada uno responde de manera diferente; no obstante, en la mayoría de los casos ponen en riesgo la vida de los peatones y la movilidad de la zona, manifestó.

Por tal razón, el experto en temas de comunicación visual urbana llamó a las autoridades competentes a cuidar más los aspectos de señalización vial, ya que citó un estudio de la Organización de Naciones Unidas (ONU) en el que se asegura que los accidentes viales le cuestan al país alrededor del 1.7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Asimismo, llamó a la sociedad a impulsar una mayor educación vial para que se pueda dar una movilidad más eficiente y segura en las ciudades y metrópolis del país en las que a diario confluyen conductores, motociclistas, ciclistas y peatones.

Fuente: www.aldf.mx

Por Verenise Sánchez

México, DF. 4 de septiembre de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- Con el propósito de contribuir a la especialización de periodistas en temas científicos, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) realizará del 9 al 11 de septiembre el III Seminario Iberoamericano de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación, en Jurica, Querétaro.

En entrevista, Jesús Mendoza Álvarez, subdirector de Radio y Televisión del Conacyt, destacó que “es vital para el país que existan periodistas especializados en temas de ciencia, tecnología e innovación porque estos campos están determinando nuestro desarrollo y crecimiento económico, social y cultural”.

Subrayó que en la actualidad vivimos en una sociedad científico-tecnológica, es decir, la ciencia y la tecnología están en todas partes y por lo tanto son temas de interés público.

Detalló que en esta tercera edición el seminario contará con la participación de más de 30 ponentes de diversos países como Brasil, Cuba, Estados Unidos y México que darán cuenta de las características y tendencias del periodismo científico.

Señaló que algunos de los ponentes extranjeros serán: Bernardo Esteves, periodista de la revista Piauí, de Brasil; Matthew LaPlante, periodista y profesor de la Universidad Estatal de Utah y ganador del prestigiado premio Kavli de Periodismo Científico otorgado por la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia (AAAS, por sus siglas en inglés); y Aleszu Bajak, periodista que ha colaborado en diversas publicaciones científicas como Esquire, Nature, Science, New Scientist y SciDev.net, entre otros.

Entre los ponentes nacionales se encuentran: Enriqueta Cabrera, directora general de Canal Once; Javier Cruz Mena, de la dirección General de Divulgación de la Ciencia, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM); Manuel Meneses Galván, director de la agencia Investigación y Desarrollo; Horacio Salazar, editor del periódico Milenio Monterrey; Manuel Lino González, editor del periódico El Economista; y Antimio Cruz Bustamante, subdirector de información del Conacyt.

Asimismo, participarán algunos científicos que se han dedicado a hacer comunicación pública de la ciencia como Julián Félix Valdez, investigador del Laboratorio de partículas elementales de la Universidad de Guanajuato, y Ana Claudia Nepote, de la Escuela Nacional de Estudios Superiores Unidad Morelia, de la UNAM, entre otros.

También estarán presentes José Franco López, coordinador general del Foro Consultivo Científico y Tecnológico; Gilberto Herrera Ruiz, rector de la Universidad Autónoma de Querétaro; Enrique Fernández Fassnacht, director general del Instituto Politécnico Nacional (IPN); Jesús Hernández González, director del Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (Cidesi); y Julio César Ponce Rodríguez, coordinador de Proyectos, Comunicación e Información Estratégica del Conacyt.

Entre las ponencias que se presentarán se encuentran: El periodismo de ciencia aplicado al medio ambiente y a la ecología, Agenda mediática y jerarquización de las noticias, Periodismo científico en América Latina, Periodismo de medio ambiente, de economía y de salud, ¿Qué es y cómo sucede la innovación científico tecnológica? y Periodismo de ciencia en Internet, entre otras.

Previo a este seminario —7 y 8 de septiembre también en Jurica, Querétaro—, se realizará el Primer Congreso Nacional de Programas de Comunicación Pública de la Ciencia en el que se reunirán alrededor de 20 responsables técnicos de proyectos de divulgación que el Conacyt ha apoyado en los últimos cuatro años, señaló Mendoza Álvarez.

Por Israel Pérez Valencia

Santiago de Querétaro, Querétaro. 4 de septiembre de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- Desde el 2010 el Consejo de Ciencia y Tecnología del Estado de Querétaro (Concyteq) ha desarrollado un proyecto para estimular el conocimiento científico en los niveles educativos preescolar y básico en la entidad.

Se trata del Programa Escolarizado de Educación Científica, Vivencial e Indagatoria en el Nivel Básico (Pesec), una iniciativa de varios organismos, tanto públicos como privados, que busca fomentar el desarrollo de habilidades del pensamiento, actitudes y competencias científicas que además coadyuve a la identificación y seguimiento de talentos infantiles desde edades tempranas.

En entrevista, la jefa del Área de Ciencia y Tecnología para Niños del Concyteq, Mildred Rodríguez Toledo, explicó a fondo los orígenes y perspectivas del Pesec en el estado de Querétaro.

Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿Cómo nace el proyecto y quién lo impulsa?

Mildred Rodríguez Toledo (MRT): El Pesec tiene sus orígenes en Estados Unidos, diseñaron un programa para impulsar la ciencia y la tecnología en nivel básico desde los años ochenta. Este proyecto fue traducido y adaptado para México por Innovación en la Enseñanza de la Ciencia, A.C. (Innovec), asociación civil creada en 2002 con el fin de impulsar la investigación, innovación y el desarrollo de estrategias para mejorar la enseñanza de la ciencia en la educación básica, con el respaldo de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) y personajes muy importantes en el ámbito científico nacional, como el doctor Mario Molina, Premio Nobel de Química en 1995.

Respecto a Querétaro, el Pesec ha sido impulsado por la Secretaría de Educación del Estado de Querétaro, a través del Concyteq y la Unidad de Servicios para la Educación Básica del Estado de Querétaro (USEBEQ). Actualmente, el Pesec tiene presencia en instituciones de educación preescolar y básica, entre ellas escuelas preescolares indígenas y un centro de educación especial que, aunque sus programas no estaban diseñados para ese tipo de instituciones, se adoptó por iniciativa de los maestros y el director de esa escuela.

AIC: ¿Cómo funciona el programa?

MRT: Está dividido en módulos de enseñanza y aprendizaje del conocimiento científico de acuerdo con los grados escolares. Cuenta con objetivos muy específicos, como son promover la capacitación de los profesores de educación básica para la implementación de metodologías más efectivas de enseñar ciencia; evaluar y dar seguimiento al programa y su impacto en los alumnos y profesores; así como detectar “talentos científicos” y dar seguimiento a través de su proceso educativo a alumnos con aptitudes para la ciencia.

La primera etapa es la capacitación de los maestros con nuestros asistentes científicos. Se les entregan materiales para los grupos específicos para cada grado porque hay unidades con aspectos pedagógicos diseñados para cada nivel. Los maestros desarrollan las lecciones durante cuatro meses.

En todo momento, los asistentes científicos visitan a los maestros en las escuelas para asesorarlos y que no tengan problemas con el manejo de conceptos, materiales o seres vivos que se contemplan en las unidades. Los apoyamos con materiales, videos y cuadernillos de experimentos que diseñamos nosotros y otros que nos manda el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt).

AIC: ¿Qué pasa después de la capacitación a los docentes?

MRT: Después de su capacitación los maestros imparten las lecciones preparadas para cada nivel escolar. Nuestra visión constructivista hace que los niños desarrollen el conocimiento científico de manera vivencial, experimentando. Como dicen los franceses en su programa de enseñanza de la ciencia: “Meter las manos en la masa”, eso es lo que nosotros tratamos también.

El principal reto es trabajar la rigurosidad de la ciencia sin descuidar la parte lúdica, es un gran reto, pues debemos encontrar formas de presentar a los niños el conocimiento científico de manera que les parezca interesante o placentero y que no les genere frustración por no entenderlo.

AIC: Hasta el momento, ¿cuál ha sido la percepción de los alumnos respecto al Pesec?

MRT: Muy positiva. Al término de los cuatro meses que duran los módulos les preguntamos si les gustó su clase de ciencia y el porqué, además de pedirles que nos dibujen lo que más les agradó. Casi 100 por ciento de los niños responde que les gustó la clase de ciencia y nos manifiestan su interés de aprender más; esto es lógico porque la curiosidad es una de las características esenciales de los niños y también de los científicos.

También hemos obtenido una respuesta favorable con los docentes y directores. Ha habido un gran interés de las instituciones hacia el Pesec. En el 2010 empezamos con dos escuelas, 700 niños y 21 profesores; actualmente ya son 95 instituciones de educación preescolar, primaria, general indígena y hasta un Centro de Atención Múltiple (CAM), que atiende niños con discapacidad, lo que implica 410 profesores y 12 mil 47 niños aproximadamente.

AIC: ¿Qué se hace con los proyectos que desarrollan los niños y maestros en estos módulos de enseñanza científica?

MRT: Las escuelas organizan sus ferias de ciencias donde exponen los trabajos a los padres de familia, nosotros tratamos de llevar talleres de divulgación; muchos de esos niños nos acompañarán a la Exposición de Ciencia y Tecnología del Estado de Querétaro en el marco de la semana nacional que será en octubre; se le da prioridad a las escuelas Pesec y estamos por generar dos unidades nuevas con contenidos propios, algo que está haciendo falta en México.

AIC: ¿De dónde provienen los recursos para desarrollar el programa?

MRT: El Concyteq tiene un presupuesto anual definido cuyos recursos provienen del estado de Querétaro, pero en los últimos tres años el mayor presupuesto que hemos recibido para las actividades de divulgación y enseñanza de la ciencia son recursos federales en el área de ciencia y tecnología, del Conacyt y la Secretaría de Educación.

AIC: Había mencionado que el programa también busca identificar y dar seguimiento a niños con talento científico, ¿podría explicar de qué manera?

MRT: El Conacyt aporta recursos al Pesec para el diseño de un programa de detección de niñas y niños con talentos científicos. Estamos en fase de construcción de la metodología. Cuando nuestros asistentes van a las escuelas, entran a los salones, observan las características de niños que tengan este tipo de aptitudes; platican con los maestros y se aplica un instrumento de detección para identificar si el niño es participativo, si se motiva de manera natural en equipo, si es observador, además del trabajo que realiza en su cuaderno de ciencias.

Se da un seguimiento a la niña o niño a través de su formación en los siguientes grados escolares. De hecho en este ciclo está por graduarse la primera generación de ‘niños talento’ de una escuela Pesec. Con esos pequeñitos estamos tratando de construir esta metodología para hablar con los padres de familia y ver qué otras actividades les vamos a dar de manera extraescolar para poder seguir a estos niños en su secundaria y que no se pierdan.

AIC: ¿Por qué es importante impulsar a los niños en el conocimiento de la ciencia?

MRT: Como diría el doctor Ruy Pérez Tamayo: "No es cierto que sin la ciencia nuestro futuro sea incierto; simplemente sin ella no tenemos futuro". Si no provocamos o propiciamos las condiciones para que los niños se decidan a estudiar esta asignatura simplemente no va a haber producción de ciencia y no podremos desarrollarnos como país.

Necesitamos formar ciudadanos críticos, que es una característica del conocimiento científico, es la única manera de poder transformar la realidad, porque si no somos críticos, observadores, analíticos, si no registramos o conocemos, difícilmente vamos a poder tomar decisiones acertadas para cambiar y transformar nuestra realidad, la del estado y del país.

En ese sentido, el área de Ciencia y Tecnología para Niños del Concyteq está muy consciente que debemos trabajar en esas dos vertientes, propiciar la formación de científicos desde edades tempranas y las condiciones para su desarrollo. 


Esta obra cuyo autor es Agencia Informativa Conacyt está bajo una licencia de Reconocimiento 4.0 Internacional de Creative Commons.

Por Ameyalli Villafán

México, DF. 4 de septiembre de 2015 (Agencia Informativa Conacyt).- ¿Qué yacimientos de piedra verde habrán usado los antiguos mayas de Palenque? ¿Cómo puede una pintura de un retablo antiguo resistir frente al tiempo y a otros invasores como la humedad? Las respuestas a estos enigmas del patrimonio cultural de México podrían resultar de los análisis realizados por el grupo interdisciplinario que conforma el proyecto Análisis No Destructivo para el Estudio del Arte, la Arqueología y la Historia (Andreah).

En el Instituto de Física (IF) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se encuentra una de las sedes del Laboratorio Nacional de Ciencias para la Investigación y la Conservación del Patrimonio Cultural. Este es el lugar donde trabaja el grupo de investigación de Andreah, el cual es liderado por el doctor José Luis Ruvalcaba Sil.

Con la invitación a estudiar unas cuevas en Baja California al término de su licenciatura en Física, Ruvalcaba Sil comenzó a estudiar piezas arqueológicas con técnicas de aceleradores. En ese entonces se hacían pocos estudios de los materiales y “para mí era muy claro que esto es una línea de investigación no solo hermosa por todo lo que implica, sino también muy importante para un país como México por todo este patrimonio”, explica el director de Andreah.

Posteriormente realizó un doctorado sobre aplicaciones de los aceleradores para estudiar las tecnologías de dorado precolombino. Al regresar al IF sentó las bases en esta línea de investigación que lleva ya más de 15 años de desarrollo.

En entrevista para la Agencia Informativa Conacyt, José Luis Ruvalcaba Sil cuenta qué es el proyecto Andreah y explica la tecnología que emplean en el laboratorio móvil para poder analizar diversas piezas importantes del patrimonio mexicano.

Agencia Informativa Conacyt (AIC): ¿Qué es el proyecto Andreah?

Doctor José Luis Ruvalcaba Sil (JLRS): El nombre se desprende de Análisis No Destructivo para Estudios en Arte, Arqueología e Historia. Es una iniciativa que tiene como objetivo desarrollar métodos que permitan caracterizar los materiales, sobre todo los que tienen que ver con el patrimonio cultural, sin destruirlos, mediante equipos portátiles y espectroscopias que puedan ser llevados al acervo mismo.

AIC: ¿Por qué decidieron crear un laboratorio móvil?

JLRS: En el 2005 empezamos a experimentar con los equipos portátiles cuando nos dimos cuenta que era indispensable salir del laboratorio porque no todos los objetos podían ser traídos para estudiarlos. Las colecciones más importantes de México nunca iban a poder venir porque los costos de seguros y las condiciones de conservación implicaban una infraestructura importante que no íbamos a tener tan fácilmente. Era evidente que teníamos que salir con los equipos a donde estaban las piezas y así empezamos a trabajar con los primeros instrumentos portátiles.

AIC: ¿Qué tecnología han desarrollado dentro de Andreah para tener mejores resultados en sus investigaciones?

JLRS: Desde que empezó el proyecto hubo una fuerte necesidad de desarrollar instrumentación especializada. Actualmente, las compañías que producen equipos científicos se dieron cuenta de que era importante contar con este tipo de sistemas portátiles y ahora ya es más fácil hallar sistemas de infrarrojo, Raman y fluorescencia de rayos X portátiles. Nosotros desarrollamos un equipo de fluorescencia de rayos X y otro para hacer difracción de rayos X y fluorescencia de rayos X, al mismo tiempo, empleando algunos sistemas que se usan en las sondas espaciales.

AIC: ¿Qué información obtienen de sus investigaciones in situ?

JLRS: La información que podemos conocer es cómo se pudieron haber realizado los objetos, qué tecnologías se involucraron. También podemos tratar de inferir la procedencia de las materias primas o de los objetos, en particular de los materiales arqueológicos y los aspectos de conservación de las piezas.

También buscamos conocer cuál es su estado de deterioro, cómo se podrían conservar mejor. Además, algo de lo que se quiere hacer con este proyecto y con el laboratorio nacional es crear nuevos materiales para la conservación del patrimonio mexicano.

El proyecto Andreah es albergado en el Laboratorio Nacional de Ciencias para la Investigación y la Conservación del Patrimonio Cultural, el cual integra cuatro laboratorios de los Institutos de Física, Química, Investigaciones Estéticas de la UNAM y el Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ). Este es resultado del apoyo del proyecto Conacyt 232619, de la UNAM y del ININ.

AIC: ¿Cuál ha sido la mayor dificultad al visitar los sitios para realizar análisis?

JLRS: Cuando trabajamos con equipos portátiles es indispensable previamente ir a analizar una pieza, preparar muy bien el equipo, hacer pruebas de funcionamiento, trabajar con muchos materiales de referencia y optimizar las condiciones de análisis para la colección que uno va a estudiar. Cada objeto requiere condiciones diferentes. Siempre hay un trabajo previo que es muy importante hacer porque una vez que uno está delante de un objeto lo más probable es que solo se tenga una oportunidad en la vida para estudiarlo.

AIC: ¿Qué equipo utilizan dentro del laboratorio?

JLRS: Entre las técnicas más importantes que utilizamos es la fluorescencia de rayos X, que permite determinar la composición elemental; la espectrometría Raman, que emplea láseres, es una técnica muy específica para la identificación de ciertos materiales, esta tiene información de compuestos químicos; la espectrometría infrarroja, que da información de composición química. Entre los nuevos sistemas que tenemos ahora es un sistema espectroscópico que se llama FORS (Fiber Optic Reflectance Spectrometer). 

AIC: ¿Cómo es el proceso de análisis tanto en el lugar donde está la pieza como en laboratorio?

JLRS: Combinamos técnicas de imagen con los análisis espectroscópicos, como la técnica de imagen hiperespectral. Lo que normalmente uno genera al tomar una foto es una imagen integrada con toda la luz que se capta. Lo que hace la imagen hiperespectral es que la imagen la va a desdoblar en términos de su longitud de onda de manera que, en lugar de tener solo una imagen, tenemos un cubo donde una de las dimensiones es la longitud de onda; algunas corresponden a las bandas de vibración de compuestos o enlaces que están en los materiales. Eso permite inferir en qué parte hay yeso en una superficie o una proteína, o lípido, o un pigmento de cobre. Entonces esa técnica de imagen permite generar una imagen con información química. Esa es la gran ventaja.

AIC: ¿Qué retos enfrentan actualmente?

Trabajos más recientes de Andreah
Colecciones de piedra verde en Palenque, Chiapas
Pinturas del Museo Nacional de Antropología
Vestidos virreinales del Museo Nacional de Historia
Retablo en Huejotzingo, Puebla
El Señor de las Limas en el Museo de Arqueología de Xalapa, Veracruz

JLRS: Los retos son mantener el ritmo de trabajo; aplicar los nuevos métodos. Hemos duplicado el número de técnicas disponibles para el laboratorio. Eso implica optimizar las técnicas de análisis y abordar cada vez problemas más complejos. Otros retos son generar nuevas estrategias de análisis y crear las bases de información.

AIC: ¿Cuál es el futuro de Andreah?

JLRS: Nos queda claro que no vamos a poder estudiar todo el patrimonio cultural del país. Entonces también queremos fomentar la creación de nuevos grupos de trabajo. Para eso hemos impulsado la creación de la Red Temática de Ciencias Aplicadas para Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, con la cual queremos fomentar la creación de protocolos comunes, implementar los métodos que ya hemos desarrollado para que otros grupos los puedan aplicar, crear bases de información extensas, acervos de los materiales de referencia, coordinar un grupo de trabajo en torno a nuestro laboratorio para tratar de fomentar una colaboración en beneficio del patrimonio del país y su conservación.

AIC: ¿Hay alguna otra información sobre el proyecto que desee agregar?

JLRS: Quisiera recalcar que es un proyecto en el cual hay mucha gente involucrada de varios institutos de la UNAM, del INAH, del INBA. El éxito tiene que ver con la capacidad de trabajar juntos, pues estamos en un país donde, si no trabajamos juntos, no vamos a alcanzar logros importantes. Creo que este es un ejemplo en el cual se han logrado muchas cosas y se están alcanzando niveles de investigación que los colegas no imaginaban que se podían alcanzar, pero es debido a un trabajo conjunto de diversas especialidades y con un claro impacto en cuanto a beneficios para nuestro país.

José Luis Ruvalcaba Sil
Es físico por la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional Autónoma de México y doctor en Ciencias por el Laboratoire d'Analyses par Réactions Nucléaires, en Namur, Bélgica.
Es investigador del Instituto de Física de la UNAM y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI) nivel II y ha estado a cargo del Laboratorio del Acelerador Pelletron desde 2005.
Actualmente es el Coordinador del Laboratorio Nacional de Ciencias para la Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural (Lancic) y es parte del Comité Técnico Académico de la Red Temática Conacyt de Ciencias Aplicadas para la Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural.

  


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