Alepo se despertó este domingo bajo fuego de artilleria. La tregua de tres días decretada unilateralmente por Rusia y Damasco llegó a su fin. Sólo 15 personas pasaron de los barrios del este, sitiados, al oeste.

Diversos enfrentamientos entre tropas leales al gobierno de Damasco y los rebeldes volvieron a resonar en Alepo una vez concluida la tregua de 72 horas decretada el pasado jueves. La noche del sábado al domingo una lluvia de misiles y obuses cayó sobre el barrio oeste de la segunda ciudad de Siria –cortada en dos desde 2012, entre los barrios oeste en manos del régimen y las zonas del este controladas por la oposición–, y las fuerzas gubernamentales respondieron con disparos de artilleria y bombardeos aéreos, reportó el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH).

La tregua no permitió a la ONU evacuar a los más de 200 heridos y/o enfermos que requieren atención de urgencia. Las condiciones de seguridad para proceder a su evacuación no eran adecuadas. El portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (Ocha, por sus siglás en inglés), David Swanson, en entrevista con Radio Francia Internacional, afirmó que “un verdadero cese el fuego nunca fue respetado, por lo que como organismo humanitario esperamos que los responsables políticos internacionales harán suficiente presión para que esto pueda realmente realizarse” (puede escuchar sus declaraciones, en inglés).

El gobierno y su aliado ruso habían abierto ocho corredores para permitir el paso de civiles y milicianos desde los sectores del este rebelde a la zona oeste controlada por las fuerzas pro régimen. Desde el primer día de tregua fueron difundidos mensajes por altavoces invitando a la población que vive en el este –unas 250 000 personas– a cruzar la línea de separación que impone el cerco militar,a cambio de recibir ayuda, alimentos y atención médica. “Nadie salió por los corredores”, afirmó a la AFP el director del OSDH, Rami Abdel Rahman. Una versión contradecida por el general Serguei Rudskoi, del Estado mayor ruso, quein dijo que 15 personas, ocho rebeldes heridos y siete civiles, transitaron por esos corredores.

La resisistencia de la población a usar las vías de salida propuestas por el gobierno fue criticada por Damasco y Moscú. El canciller ruso Serguei Lavrov, aseguró que los rebeldes amenazaron a la población que buscaba huir. “Recurrieron a las amenazas, el chantaje y la fuerza” para bloquear los corredores, afirmó.

Alepo vive bajo asedió permanente desde septiembre pasado cuando el ejército de Bachar el-Assad lanzó una fuerte ofensiva militar para intentar recuperar los sectores del este de la ciudad que en 2012 conquistaron las fuerzas opositoras al gobierno. Según la ONU los ataques del gobierno han dejado cerca de 500 muertos y unos 2 000 heridos.

AFP