El republicano reitera su denuncia de amaño en el proceso y su intención de impugnar si resulta perdedor

Todavía no culmina la elección y el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos amaga con impugnar el resultado.

Luego del tercer y último debate, Donald Trump retomó su discurso desafiante al asegurar que aceptará el resultado sólo si gana en las urnas el 8 de noviembre y reiteró su denuncia de “amaño” del proceso a favor de su rival demócrata, Hillary Clinton.

“Quisiera prometer y jurar a todos mis votantes y partidarios y a todo el pueblo estadounidense que yo aceptaré totalmente el resultado de esta gran e histórica elección presidencial… si yo gano”.

La declaración de Trump mostró su nula intención de presentar disculpas por los comentarios de la noche del miércoles en Las Vegas durante el cara a cara con Clinton, en el que evitó confirmar si aceptaría el resultado electoral, algo sin precedentes en la historia reciente del país. “Por supuesto que aceptaría un resultado claro, pero también reservaría mi derecho a impugnar o presentar un desafío legal en caso de un resultado cuestionable”.

Con el afán de matizar lo dicho por Donald, el candidato republicano a la vicepresidencia, Mike Pence, dijo que él y Trump “aceptarán un resultado claro” y aseguró que los medios exageran los comentarios del millonario de que podría no aceptar la derrota ante Clinton.

El presidente Barack Obama calificó de “peligrosa” la actitud de Trump, porque atenta contra la democracia: “Es peligroso. Porque cuando tratas de diseminar eso en la mente de las personas, sobre la legitimidad de nuestras elecciones, eso mina nuestra democracia”.

Y como si tratara de reafirmar lo dicho por el presidente, el senador republicano por Arizona, John McCain, quien perdió la elección de 2008 ante Obama, dijo que él reconoció su derrota “sin renuencia” aunque no le gustó el resultado. Señaló que no sabe quién ganará estas elecciones, pero el perdedor siempre ha felicitado al ganador y lo ha llamado “mi presidente”.