Pasajeros aseguran que no oyeron o sintieron que los frenos se hayan aplicado antes de la colisión

HOBOKEN, ESTADOS UNIDOS (30/SEP/2016).- Un tren de pasajeros embistió la estación de Hoboken a la hora de más tránsito la mañana de ayer; del accidente resultó una persona muerta, una mujer que esperaba en la estación, y más de un centenar de heridos, la mayoría pasajeros.

Entre pedazos de concreto, metal retorcido y cables desprendidos, la gente comenzó a sacar a los lesionados; desde adentro de los vagones, los pasajeros rompieron las ventanas para poder salir. Entre llantos y gritos, la escena resultaba de lo más perturbadora.

El accidente revive las preguntas sobre si la tecnología automatizada, cuya entrada en vigor se ha demorado durante mucho tiempo, pudo haber evitado la tragedia.

Funcionarios de la Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB por sus siglas en inglés) investigan el caso y esperan obtener las dos cajas negras que podrían ofrecer información sobre la velocidad a la que el tren viajaba.

Ningún tren del Departamento de Tránsito de Nueva Jersey está equipado completamente con un sistema de seguridad diseñado para evitar accidentes al desacelerar automáticamente o frenar por completo los trenes que viajan a altas velocidades. El control positivo depende de señales de radio y GPS para monitorear las posiciones y velocidad de los trenes.

“Parece que nuevamente no se evitó un accidente debido a que los trenes en los que viajan nuestros pasajeros no cuentan con el control positivo”, indicó el representante demócrata de Nueva York, Sean Patrick Maloney.

Sin embargo, los gobernadores de Nueva York y Nueva Jersey, Andrew Cuomo y Chris Christie, afirman que es demasiado pronto para saber si dicha tecnología habría hecho la diferencia.

Pasajeros en pánico

El tren que llegaba a la estación rompió una barrera al final de la línea. El tren se paró en un área cubierta, derribando una sección del techo sobre el primer vagón.

“De repente, hubo una parada abrupta que lanzó a la gente de sus asientos. Se fueron las luces y escuchamos un fuerte estruendo, como una explosión”, mientras caía el techo, comentó Ross Bauer, quien estaba a bordo del tercer o cuarto vagón del tren a su ingreso a la histórica estación de 109 años de antigüedad y que es un centro importante para los pasajeros que viajan rumbo a la ciudad de Nueva York. “Escuché gritos de pánico, todo el mundo estaba atónito”.

El gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, acudió a la zona de desastre y en una conferencia de prensa detalló que hubo 108 heridos, 74 de ellos de gravedad, quienes fueron hospitalizados, algunos en condición crítica, con heridas que incluyen fracturas, golpes y cortadas.

Algunos testigos aseguraron que no escucharon ni sintieron que los frenos se hayan aplicado antes del accidente.