La Cámara Federal porteña confirmó por mayoría el embargo de más de cinco millones de dólares secuestrados a Florencia Kirchner, hija de la ex Presidenta de la Nación, en el marco de la causa Hotesur.

La decisión fue tomada ayer por los jueces Jorge Ballestero y Eduardo Farah mientras que Eduardo Freiler -denunciado por enriquecimiento ilícito en la Justicia y el Consejo de la Magistratura- se pronunció por devolver el dinero.

El 15 de julio pasado, el juez federal Julián Ercolini embargó 4.664.000 dólares de una caja de seguridad en el Banco Galicia a nombre de Florencia Kirchner, y el dinero que había en dos cuentas de ahorro: 1.032.144 dólares y 53.280 pesos.

EL TRASPASO DE LOS DOLARES

La diputada nacional de GEN Margarita Stolbizer denunció que el objetivo de Cristina Fernández era sacar el dinero a su nombre de la esfera de la Justicia ante un eventual embargo de sus bienes en el marco de la causa por dólar a futuro, algo que fue respaldado por el fiscal Gerardo Pollicita.

A criterio de Pollicita y Ercolini, “las maniobras, en principio, se compatibilizaron con aquellas encaminadas a consolidar el producido del ilícito investigado en la causa, toda vez que la fecha de apertura de las cajas de seguridad a nombre de Florencia Kirchner -3 de marzo de 2016-, operó solo 4 días hábiles posteriores a que su madre, Cristina Fernández de Kirchner, fuera convocada por el Dr. Claudio Bonadio a prestar declaración indagatoria” en la causa ‘Dólar Futuro’”.

La defensa de Florencia Kirchner, en nombre del abogado de su madre, Carlos Beraldi, reclamó la nulidad del embargo y sostuvo que a ese dinero se llegó a raíz de allanamientos y operativos que se hicieron en la causa Los Sauces, a cargo de Claudio Bonadio.

También dijo que los fondos estaban debidamente declarados, algo que al fiscal le pareció “irrelevante” ya que “lo importante a tener en cuenta era su origen”, contemplando que la causa pretende saber si “Néstor Kirchner, Cristina Fernández de Kirchner y sus hijos Florencia y Máximo Kirchner resultaron beneficiarios en forma sistemática de los pagos que los empresarios favorecidos por el Estado Nacional habrían realizado a favor de ellos, vía el alquiler de los complejos hoteleros de su propiedad y la falsa contratación de habitaciones, lo que les habría permitido, valiéndose de un entramado societario, otorgarle carácter legítimo al dinero obtenido en gran medida a través de la ilícita concesión de obra pública en perjuicio del erario”.

La causa Hotesur investiga justamente supuestas irregularidades societarias y un presunto lavado de dinero entre los hoteles de los Kirchner y empresas de Lázaro Báez, que les pagó por habitaciones que supuestamente no usó.

La Sala I de la Cámara Federal se negó a devolver el dinero, con el voto de Ballestero, respaldado por Farah, informaron fuentes judiciales. A contrapelo de ese criterio, Freiler aseguró que debían anularse el embargo, fundado en la forma en la que Stolbizer accedió a esa información.

Agencias