El presidente Mauricio Macri exhortó hoy a las nuevas generaciones de empresarios a emplear toda su “capacidad y rebeldía” para que se transformen en un vehículo de “cambio y de construcción de futuro” con el objetivo de lograr una Argentina con más desarrollo y trabajo y menos pobreza.

“Lo que está en juego es conocer nuestra capacidad de hacer, de emprender, cuáles son nuestros límites y ahí se necesita la rebeldía de la juventud, esa rebeldía de decir ‘yo estoy para más, yo me animo, no tengo miedos, ni tabúes, y ver lo que soy capaz de hacer’”, remarcó.

El Jefe de Estado habló en la apertura del Primer Encuentro de Jóvenes Empresarios que se reunieron en el Museo de Bellas Artes bajo el nombre de “J6: Proyecto Integración”.

Participaron representantes de la Sociedad Rural Argentina, Unión Industrial Argentina, Cámara Argentina de la Construcción, Cámara Argentina de Comercio y Servicios, Bolsa de Comercio de Buenos Aires y Asociación de Bancos Argentinos.

“La Argentina necesita de toda su capacidad que, sumada a la facilidad de acceder a capital, los transforma en agentes de cambio, de construcción de futuro, y les da una enorme responsabilidad”, aseguró el presidente Macri a los jóvenes.

Los convocó a tener “un ida y vuelta” que favorezca la “asociación pública y privada, para crear, construir y abrir oportunidades”.

“El Estado necesita un rol de supervisión, de control del cumplimiento de las leyes, pero el tema es cuáles son las leyes que nos permiten crecer”, señaló.

En ese sentido, recordó los proyectos impulsados desde el Gobierno para favorecer a los emprendedores, a la Pymes y generar objetivos de capital semilla desde el Ministerio de Producción.

“El protagonista de nuestro futuro somos los argentinos”, remarcó el Presidente y dijo que es necesario que la clase dirigente tome conciencia de esa realidad.

“Esto va más allá de la dirigencia política. Si tenemos éxito, cada vez debería pesar menos la dirigencia política y más la dirigencia de toda la sociedad en su conjunto”, afirmó.

Apuntó que en la última reunión del G20, realizada en China, los jefes de Estado de los países miembro abordaron diferentes temas como el desarrollo sustentable, el cuidado de medio ambiente, y la situación de los empleos nuevos versus los tradicionales.

Dijo que a nivel global existe “una destrucción de empleos tradicionales y una creación de empleos nuevos, que es un desafío enorme y una oportunidad gigantesca para un país como el nuestro que había quedado rezagado”.

“El desafío no es tratar de hacer bien lo que ya otros hacen bien desde hace 50 años, sino hacer algo nuevo”, añadió.

Explicó que para poder generar valor agregado a las materias primas es necesario “un compromiso” con la formación de los recursos humanos.

“Tenemos gente talentosa, pero necesitamos más, y en eso tenemos que estar todos involucrados. El sector empresario no puede estar ajeno a ser parte activa de velar por la calidad de la formación y la capacitación”, aseguró.

Remarcó que quienes tienen responsabilidades de conducción deben encarar “el desafío solidario de generar riqueza, trabajo y darle oportunidades a las personas que hoy están excluidas”.